De momento, parece que nuestro gozo va a caer en un pozo. Tras el pésimo arranque de temporada del flojísimo Felipe Massa, pensábamos que en Ferrari habrían abierto los ojos y se habrían dado cuenta de la necesidad de fichar a Fernando para volver a dominar con mano de hierro el Mundial de F-1.
Ahora, parece que una voz maquiavélica ha envenenado la mente de Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari. Todos sabemos que Montezemolo es un ferviente fan del ‘Nano’, al que considera el sucesor de Michael Schumacher. Sin embargo, seguro que influenciado por la lengua viperina de ‘Jaimito’ Jean Todt, se ha descolgado con unas manifestaciones que frenan la posible llegada de Fernando al equipo del Cavallino Rampante. “Tener la pareja Raikkonen-Alonso significaría hacerse daño a uno mismo. Quiero dos pilotos equilibrados, que colaboren entre ellos”, así de rotundo ha hablado Montezemolo, que parece preferir la vía conservadora de mantener en el equipo al pusilánime Massa en vez de apostar por un piloto absolutamente ganador como Fernando.
Si lo que quiere es que Massa siga a toda costa, le damos una solución muy válida: que mande a Kimi a Toro Rosso (es un piloto rápido que se beneficia del excelente coche que preparan para él, pero comete demasiados errores absurdos) y fiche a Fernando para que dé lecciones a Felipito. Piénsalo bien, Luca.
Los dos días que Fernando Alonso ha probado las mejoras del R28 han bastado para dejar claro que Renault ha progresado con vistas a lo que resta de temporada. El equipo galo ha hecho un buen trabajo aerodinámico con la llamada ‘aleta de tiburón’ y, sobre todo, con la implantación del amortiguador inercial para la suspensión, lo que valdrá para que Fernando pueda llegar a la Q3 sin necesidad de tener que exprimir el coche al máximo. Pero… ¿el R28 está ya preparado para luchar por subir al podio? El propio Fernando se ha encargado de dejar claro que no, que ahora aspirarán a quedar séptimos en carrera.
Con los neumáticos que se están utilizando esta temporada, el Nano completó media jornada de entrenamientos muy cerca del McLaren de LH, si bien el equipo que mal dirige Ron Dennis puede dejar pronto de ser referencia, ya que parece estancado en su progresión. Luego, con los slicks que los monoplazas calzarán en 2009, Fernando volvió a dar muestras de su maestría. Fue el mejor y barrió al jubilado Schumacher.
Según estos tests, Renault debería estar ya por delante de Red Bull, Toyota y Williams en el próximo GP de España, pero aún le queda mucho camino por recorrer para acercarse a los tiempos de los Ferrari, que van disparados. Por cierto, en Maranello ya no contemplan a McLaren como su principal adversario, sino que empiezan a preocuparse más por los BMW de Kubica y Heidfeld. Sin Fernando, el equipo de Dennis lleva camino de volver al agujero negro en el que vivió en 2006.
Exactamente, trece días. Ni más, ni menos. Entonces, en la carrera del Gran Premio de España, que se disputará en Montmeló el próximo 27 de abril, podremos evaluar la credibilidad de Flavio Briatore, Pat Symonds y demás miembros del cuerpo técnico de Renault. Desde que el Mundial 2008 estuviera en pañales, los mandamases del equipo galo han dicho que el GP de España sería el punto de inflexión para el R28, el momento en el que el coche empezaría a estar listo para competir con los mejores. En los ensayos de estos días en Montmeló deben empezar a verse los progresos del monoplaza de Fernando, que aún sueña con arañar algún que otro podio esta temporada.
De entrada, la primera mejora debe ser aerodinámica, el principal hándicap que arrastra el R28 este año. Renault utilizará un amortiguador inercial integrado en la suspensión para mejorar la tracción, una pieza que ya usan todos los equipos con aspiraciones y que, si bien no le hará ganar carreras, sí que le ayudará a mejorar en torno a tres décimas por vuelta. Las otras dos décimas para llegar al medio segundo del que habla Symonds tendrán que salir de la chistera de algún mago… o de las manos de “Magic” Alonso.
Por si el ambiente que hay en el equipo Renault fuera poco tenso -porque los resultados no son los esperados, no porque haya mal rollo dentro del equipo-, Fisichella se ha encargado de echar gasolina al fuego. El ex de Renault se ha jactado públicamente de que el equipo galo ha invertido mucho tiempo y dinero en el R28… para nada. O “para que Fernando tenga peores resultados en estas tres primeras carreras de los que tuve yo el año pasado”, que es lo que ha dicho Fisico.
EN LA SECCIÓN ‘ÚLTIMO GP’ OS DEJO UN INTERESANTÍSIMO VÍDEO CON LAS IMPRESIONES DE ALONSO SOBRE TODAS LAS CARRERAS. ¡¡NO OS LO PERDÁIS!!
Haciendo buenos los peores presagios, Fernando no pudo colarse en los puntos en Bahrein, donde el Renault R28 fue algo así como un R5 Copa Turbo venido a menos. El Nano hizo el ‘milagro’ de alcanzar la Q3 y colocarse décimo en la parrilla. Como esperábamos incidentes en carrera, por momentos tuvimos la ilusión de que consiguiera acabar entre los ocho primeros. ¡Ilusos! El R28 está sólo por encima de los SuperAguri y los Force India, a la par que los Honda y por detrás del resto de coches. Así que un décimo puesto es una muestra más de la genialidad de Fernando al volante.
La carrera arrancó con el enésimo error de los pilotos de McLaren (entre bastidores les llaman McLosers -McPerdedores, para los menos puestos en la lengua de Shakespeare-). Está vez fue LH el que patinó en la salida y al final de la primera curva iba justo por detrás de Fernando (10º y 11º). En un alarde de estupidez, LH pensó que podría adelantar al Nano pasándole por encima. El resultado fue patético. Rompió el alerón delantero de su McLaren MP4-23 e hizo el ridículo el resto de la carrera, en la que fue doblado por los Ferrari. Además, dejó tocado el alerón trasero del monoplaza de Alonso, que bastante hizo con poder gobernar el coche y cruzar la línea de meta (su compañero Nelsinho volvió a quedarse sin terminar un GP).
Por lo demás, lo esperado, aunque con matices. Ferrari se dio un paseo y logró el doblete, pero no ganó Kimi, sino un Massa al que su equipo le regaló el triunfo, para que levantara el ánimo. Los BMW acabaron tercero y cuarto con Kubica por delante de Heidfeld y Kovalainen completó el fiasco de McLaren con un decepcionante quinto puesto.
Próxima parada, el 27 de abril en Montmeló, donde Briatore dijo que Fernando tendría un coche para pelear por el podio. ¿Alguien cree al playboy italiano? ¡Aguaaaa!
La primera jornada de entrenamientos libres del GP de Bahrein se ha saldado como estaba escrito. Los Ferrari, a la cabeza; los McLaren tras ellos y el resto, muy atrás. Fernando, rodando con mucha gasolina para comprobar el estado de degradación de sus neumáticos en un circuito muy exigente para las ruedas, acabó duodécimo, dos puestos por detrás de un Nelsinho más descargado, que necesitaba un resultado así para aumentar su autoestima. El tiempazo del día lo ha firmado Felipe Massa, que vuelve a demostrar que es un piloto rápido. Inconstante y frágil, pero rápido. 1.31.420, casi un segundo más rápido que Kimi ha rodado el brasileño, que necesita hacer un carrerón en Sakhir para no salir trasquilado tras su patético inicio de temporada.
Fernando ha terminado a más de dos segundos de Massa, pero lo preocupante para él es que además de Ferrari y McLaren, también BMW, Williams, Red Bull y Toro Rosso han mejorado los tiempos de los Renault. El coche no va bien. Su tracción deja mucho que desear y de velocidad punta mejor ni hablar. Así, la mejor noticia es que el GP de Bahrein se disputa en unas condiciones extremas, con mucho calor y con poca adherencia, por lo que no es descabellado que veamos una carrera igual de accidentada que la de Australia. Ahí, Fernando tendría sus opciones de pescar algunos puntos para seguir en la lucha.
Ps. LH ha tenido un duro accidente a poco del final de la sesión. No tendrá consecuencias y podrá salir en los entrenamientos oficiales y en la carrera, pero es una muestra de lo que le puede pasar a un piloto que lleva el coche casi siempre cruzado, ahora que no hay control de tracción.
Anda el paddock algo revuelto estos días. La comidilla entre bastidores es la supuesta orgía con estética nazi en la que ha tomado parte el presidente de la FIA, Max Mosley. El susodicho es el mismo personaje que el año pasado se inventó una nueva ley para penalizar a Fernando en el GP de Hungría, cuando LH no obedeció las órdenes de equipo y tanto la FIA (es decir, Mosley) como Bernie Ecclestone decidieron que había que apoyarle porque necesitaban un campeón inglés, aunque fuera a base de trampas. Pues ahora, como decíamos, el tal Max Mosley, supuestamente, le ha enseñado al mundo que además de suspirar por LH tiene otros vicios secretos que, salvo por el disfraz de nazi, nos parecen menos censurables que el de parir reglas sin sentido con tal de que LH gane algo.
A Fernando, que ya prepara el GP de Bahrein, se le escapó una carcajada al enterarse de la noticia, pero se ahorró comentarios. Bastante tiene con pensar en mejorar el R28, al que ya adelantan hasta los “cuatrolatas” (ver el fantástico anuncio de ING). El Nano ya ha dicho que, por ahora, su único reto es arañar puntos, para no llegar muy descolgado a Barcelona. Pues en Sakhir tiene otra buena oportunidad para sumar. El circuito le va como un guante, porque es imprevisible. Hay partes de la pista ‘inundadas’ de arena y eso complica tanto la tracción como la estabilidad de los monoplazas. A menor tracción, más valor tienen las manos del piloto. Y Fernando tiene las mejores. Como la posibilidad de que Massa vuelva a pifiarla es alta, si el R28 agunta bien en el desierto, apuesto que el Nano rescatará no menos de tres puntos. ¿Cuántos crees tú que conseguirá?
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Fernando volvió a regalarnos una carrera sensacional en Sepang, su circuito preferido. No por obvio dejaremos de decir que su Renault R28 no está para farolillos. Es uno de los coches más lentos y menos estables de la parrilla. En esas condiciones, a Fernando le bastó para tener en jaque al BMW de Heidfeld e intentar un adelantamiento doble ante el alemán y Coulthard que volvió loco al ‘paddock’.
Fernando nos ofreció un buen fin de semana. En los entrenamientos fue de menos a más (acabó el 13 en los libres del viernes y logró una merecida séptima plaza en la parrilla de salida, después de una maniobra sucísima de Kovalainen en la vuelta rápida del Nano en la calificación. La sanción a los McTrampas fue tan justa que Martin Withmarsh estaba radiante porque sólo les habían hecho retroceder cinco puestos en la parrilla). En carrera, sabíamos que su R28 iba con muchos kilos de combustible y esperábamos una salida discreta. Aún así, Fernando se colocó sexto en la arrancada, pero un toque entre Trulli y Heidfeld justo delante de él y un latigazo del R28 le retrasaron hasta la décima plaza.
Luego vino lo de siempre: manos de seda para mantener el coche por la trazada, un motor que estira poco, una aerodinámica más propia de las carreras de camiones del Jarama, el habitual desastre de Massa… Kimi se paseó con un Ferrari que demuestra que está a otro nivel, el gran Kubica voló hasta la segunda plaza y Trulli se defendió con coraje entre los dos McTrampas (Kovalainen fue tercero y LH quinto). Fernando, bien, acabó en los puntos a la espera de las cacareadas evoluciones que le preparan en Renault.
Ps. Al finalizar la carrera, Fernando se saludó con el jefe de Ferrari, Stéfano Domenicalli, que tenía un cabreo de mil demonios tras la enésima pifia de Massa. ¿Acercaban posturas para 2009? ¡No lo dudéis!
Ya se sabía que Jean Todt iba a dejar a lo largo de la temporada la dirección de Ferrari, pero el tremendo fiasco de la escudería del Cavallino Rampante en el estreno del Mundial ha precipitado los acontecimientos. Montezemolo tiene una obsesión para 2009, que es sentar en uno de sus monoplazas a su piloto preferido: FERNANDO ALONSO.
Tras el ridículo de Massa en Australia, el presidente de Ferrari ya ha empezado a mover ficha y ha decidido forzar la dimisión de Todt para allanar el camino que llevará a Fernando al equipo italiano. El Nano sabe que su futuro es de color rojo y por eso, a pesar de estar decepcionado con el rendimiento de su R28, anda en los últimos días repartiendo sonrisas a diestro y siniestro. Alonso ya ha aceptado que 2008 va a ser una temporada de transición, confía en dar guerra en las carreras accidentadas y sospecha que las promesas de mejora de Renault le valdrán sólo para pelear con los BMW, en el mejor de los casos. Aún así, el Nano es un genio y puede dar más de una sorpresa…
De entrada, para Malasia ya ha anunciado que atacará aún más que en Australia. Sepang es su circuito preferido, donde ha dado auténticas lecciones de pilotaje, y las extremas condiciones de calor y humedad hacen que el Gran Premio le vaya como un guante. Además, se anuncian tormentas para este fin de semana en Malasia, por lo que puede haber otro Gran Premio caótico que favorezca nuestros intereses. Sobre asfalto mojado, el Nano es muy superior al resto (recordemos su exhibición en el GP de Hungría 2006, cuyas imágenes os he dejado en una de las secciones) y el primer podio de la temporada puede caer en breve.
Australia dio el banderazo de salida al Mundial 2008 con una carrera esquizofrénica, en la que apenas terminaron siete monoplazas y en la que Fernando Alonso volvió a dar un recital en toda regla. Con un coche lentísimo acabó cuarto, por delante del misil de Kovalainen… y eso que se vio perjudicado por las salidas del Safety Car.
La carrera la ganó LH, con un monoplaza que parece de otra galaxia. El McLaren MP4-23 va tan sobrado como henchido está el ego de Ron Dennis, de cuyos atributos en posición de corbata habló Briatore tras el adelantamiento de Fernando a Kovalainen en la última vuelta. El finés pulsó el botón del limitador de velocidad en plena recta y nos recordó al fiasco de LH en Brasil 2007, cuando regaló el Mundial a Kimi. Por cierto, mal día para el campeón del mundo, perjudicado por el Safety Car y por la poca fiabilidad de los Ferrari, que se rompieron antes de cruzar bajo la bandera de cuadros. ¿Se acordará Montezemolo de la absurda fobia de Jean Todt hacia Alonso?
Fernando fue, sin duda, el mejor piloto sobre la pista en Phillip Island. El R28 parece un coche de GP2, pero el asturiano es capaz de hacer virguerías con cualquier coche. Los adelantamientos a Raikkonen y Kovalainen sólo están al alcance del superclase que lleva dentro. El Nano acabó más que satisfecho con su carrera, pero preocupado porque a Renault le queda muchísimo trabajo por hacer para estar a la altura que debiera. Urge una mejora en velocidad punta (Red Bull, Toro Rosso y Williams están por encima) para poder pelear por subir al podio en breve, pero la evolución del R28 debe ser radical para que Fernando vuelva a la cima.
Ha bastado la primera toma de contacto con el asfalto del circuito de Phillip Island para comprobar que el alerón en forma de W no era la panacea que estábamos esperando. En los entrenamientos libres del Gran Premio de Australia, Fernando sólo ha podido ser noveno, a casi dos segundos del Ferrari de Raikkonen y el McLaren de LH, que han sido los ‘capos’ de la sesión.
Lo preocupante para el equipo francés no es sólo la distancia sideral que les separa de Ferrari y McLaren, sino que también se han colado por delante los Red Bull y el Williams de Nico Rosberg y es previsible que también lo hagan los BMW Sauber, que siguen jugando al despiste y rodando muy cargados de combustible.
Además, los tiempos de Nelsinho con el otro Renault R28 tampoco invitan al optimismo. Rodó un segundo y medio más tarde que Alonso y se colocó en el ‘pelotón de los torpes’. Aún queda mucho Gran Premio, pero la cosa pinta para acabar fuera de podio… aunque puede haber sorpresas, porque Fernando no está descontento con el ritmo de carrera.