Réquiem por Renault
8 Julio 2008 opiniones de 'enteradillos' 206 comentariosPor si aún nos resistíamos a creerlo, el glorioso equipo Renault de F1, aquel que catapultó a Fernando Alonso y le ayudó a ganar sus dos títulos mundiales, está muerto. Así se confirmó en el pasado GP de Gran Bretaña, en el que Fernando, sin cometer un solo error de pilotaje, sólo pudo acabar sexto, por detrás, entre otros, de Kovalainen (que hizo tres trompos, tres) y de Barrichello, que no pisaba un cajón desde 2005 y que pilota un Honda, un equipo ahora menor. La explicación es sencilla: el R28 es un fiasco, la dirección de pista de Pat Symonds es un auténtico desastre y Flavio Briatore hace tiempo que se ha inhibido de los problemas que golpean a su escudería, con lo que no se atisba una solución a corto plazo.
Llovió en Silverstone y eso valió para que Fernando sacara durante la primera parte de la carrera lo mejor de su repertorio. Vibramos con ‘El Nano’ en las primeras 20 vueltas y soñamos por momentos con algo grande, pero pronto nos dimos cuenta de que el R28 volvía a patinar como el mejor Evgeny Plushenko. Sin tracción, con una pésima gestión de carrera por parte de Symonds, que no tenía previsto que lloviera cinco vueltas antes del aguacero y optó por poner neumáticos mixtos en vez de los de lluvia extrema que llevaron al podio a Barrichello, y con los problemas de potencia que arrastra desde la pretemporada, el coche de Alonso llegó sexto a la meta porque las manos que lo pilotaban son las mejores del mundo. Cualquier otro, pongamos por caso Nelsinho Piquet, no habría acabado la carrera… como así fue.
LH se dio un paseo a lo grande. Fallaron con estrépito Kimi y Massa (¡¡acabó el último con un Ferrari!!), ese fraude que cabalga a lomos del mejor coche de la parrilla y que se ahoga en un vaso de agua. Kubica cometió su primer error de la temporada y no completó el GP, en el que la sorpresa vino por parte de Heidfeld -segundo- y el antes citado Barrichello -tercero-. Ahora, el Mundial vuelve a ser cosa de tres, con LH, Massa y Kimi empatados en la cima y Fernando Alonso preparando una corona de flores para llevarlas a la sepultura del otrora gran equipo de Fórmula 1 llamado Renault.

