Fernando apuesta sin premio

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Fernando Alonso, en el GP de Mónaco 2008

Ocurre que a veces las buenas vibraciones no son más que el primer síntoma de un calambrazo. Y así, acalambrado, se nos quedó el cuerpo tras el GP de Mónaco, en el que esperábamos la gloria al final del túnel y nos encontramos una especie de infierno pleno de incidentes y pasado por agua. Resultado: Fernando, décimo, lejos del podio soñado. Las previsiones que auguraban lluvia a mansalva en el Principado monegasco para el fin de semana, acertaron sólo a medias. Tuvimos agua, pero en menor cantidad e intensidad de la que nos convenía. Alonso apostó por los meteorólogos, pero ellos le fallaron. ‘El Nano’ calzó su R28 con neumáticos de lluvia extrema y el resultado no fue positivo. Demasiadas paradas en boxes, la osadía de intentar adelantar a Heidfeld en un trazado que no permite lujos y un coche que sigue careciendo de la tracción que se requiere para progresar le condenaron a una décima plaza que nos deja un regusto amargo.

La carrera retrató a los pilotos de Ferrari. Raikkonen parece empeñado en meterse en una espiral autodestructiva que puede llevarle a adelantar su adiós al Gran Circo (ya se rumorea en el paddock con su salida de la F-1), mientras Massa, paupérrimo, dilapidó una ‘pole’, que suele ser decisiva para ganar en Montecarlo, para acabar sólo tercero, por detrás de LH y Kubica. El inglés, por cierto, hizo una carrera excelente, no me duelen prendas en reconocerlo. McLaren se adapta como un guante a Mónaco y ‘El protegido’ supo sacarle partido con una victoria sin paliativos que le sitúa líder del Mundial. Kubica rubricó su excelente arranque de temporada con un segundo puesto que le sabe a gloria. Su amistad con el fallecido Papa Juan Pablo II le está dando frutos, porque goza de la inspiración divina. En el pelotón, el mejor fue Sutil, que rodaba cuarto y acariciaba un puesto imposible para un Force India cuando a Kimi se le cruzaron los cables, o las ruedas, y le sacó de la pista. Pésimo Kimi, bravo por el joven alemán, que apunta maneras… pero sigue sin terminar un Gran Premio.

Para Fernando, el consuelo es que optó por la valentía. Su apuesta no tuvo premio, pero por momentos nos hizo soñar con algo más que el podio. Ahora Renault anuncia mejoras para Silverstone que no sabemos si creernos. De momento, toca esperar, ya vendrán tiempos mejores.